¿QUE ES LA INMUNIDAD?

LA INMUNIDAD NO ES UN
“MURO” FIJO, SINO UN
SISTEMA VIVO Y DINÁMICO
QUE SE FORTALECE O SE
DEBILITA SEGÚN NUESTROS
HÁBITOS.

¿QUE ES LA INMUNIDAD?

 LA INMUNIDAD NO ES UN
“MURO” FIJO, SINO UN
SISTEMA VIVO Y DINÁMICO
QUE SE FORTALECE O SE
DEBILITA SEGÚN NUESTROS
HÁBITOS.

¿QUÉ ES LA INMUNIDAD Y CÓMO FORTALECERLA DE FORMA NATURAL?

 Nuestro sistema inmunológico es el escudo protector
del cuerpo. Gracias a él podemos defendernos de
virus, bacterias y otros agentes que pueden
enfermarnos. Cuando funciona bien, muchas veces ni
siquiera nos damos cuenta, porque neutraliza las
amenazas de manera silenciosa. Pero cuando se
debilita, aparecen infecciones frecuentes, cansancio o
incluso enfermedades más graves.

¿QUÉ ES LA INMUNIDAD?

 La inmunidad es la capacidad natural del cuerpo para
defenderse frente a enfermedades. Está formada por
una red de células, órganos y tejidos que trabajan en
equipo:
• Glóbulos blancos: reconocen y atacan a los
invasores.
• Ganglios linfáticos: filtran y eliminan
microorganismos.
• Médula ósea y bazo: producen células
defensivas.
• Barreras físicas: como la piel y la mucosa
intestinal, que son la primera línea de defensa.

Podemos imaginarla como un ejército interno que
siempre está alerta y preparado.
Señales de que tus defensas están bajas
• Resfriados frecuentes
• Fatiga constante
• Heridas que tardan en cicatrizar
• Infecciones recurrentes
• Problemas digestivos

FACTORES QUE ALTERAN LA INMUNIDAD

 Hay situaciones que pueden reducir nuestras
defensas y hacernos más vulnerables:
• Estrés crónico
• Falta de sueño
• Mala alimentación (exceso de azúcares,
ultraprocesados, alcohol)
• Sedentarismo
• Deficiencia de vitaminas y minerales
• Tóxicos ambientales (tabaco, contaminación)

CLAVES PARA FORTALECER EL SISTEMA INMUNE

 La buena noticia es que podemos cuidar y potenciar
nuestra inmunidad con hábitos simples y sostenibles.

1. Alimentación equilibrada

• Incluye frutas y verduras ricas en vitamina C y
antioxidantes (cítricos, kiwi, pimientos, brócoli).
• Consume proteínas de calidad (pescados,
huevos, legumbres).
• Añade alimentos ricos en zinc y selenio
(semillas, frutos secos, mariscos).
• Mantén una microbiota intestinal sana con
probióticos y prebióticos (yogur natural, kéfir,
chucrut, plátano, avena).

2. Descanso reparador
Dormir entre 7 y 8 horas diarias permite que el
cuerpo repare tejidos y fortalezca las defensas.
3. Manejo del estrés
El estrés debilita el sistema inmune. Practica
respiración profunda, meditación, yoga o actividades
que disfrutes.
4. Ejercicio regular
La actividad física moderada (caminar, yoga, bicicleta)
mejora la circulación y ayuda a que las células
defensivas se movilicen mejor.
5. Hidratación adecuada
Beber suficiente agua favorece la eliminación de
toxinas y el buen funcionamiento de todas las células
del sistema inmune.
La inmunidad no es un “muro” fijo, sino un sistema
vivo y dinámico que se fortalece o se debilita según
nuestros hábitos. Con una alimentación rica en
nutrientes, descanso de calidad, ejercicio y control del
estrés, podemos darles a nuestras defensas el
impulso que necesitan para mantenernos sanos y
llenos de energía.
No se trata de buscar soluciones rápidas, sino de
adoptar un estilo de vida que refuerce tu salud día a
día.