MEDICINA INTEGRATIVA
PARA EL DOLOR CRÓNICO
El dolor es una manifestación muy desagradable que puede llegar a limitar la vida de una persona.
Se puede presentar de distintas maneras. Según la zona a la que afecta distinguimos tres tipos de dolor: Somático, cuando afecta a los receptores a nivel de la piel; Visceral, cuando afecta a los órganos internos y Neuropático; causado por una lesión en el sistema nervioso.
Teniendo en cuenta la duración del dolor, tenemos el Dolor Agudo, de corta duración y el Dolor Crónico, mucho más limitante, pudiendo extenderse durante meses e incluso años.
El síndrome del dolor crónico puede tener muchas causas, como dolor lumbar, fibromialgia, artritis, neuropatías, dolor postquirúrgico y otros; por lo que el abordaje debe ser multidisciplinario, ya que la solución no depende solo de un medicamento analgésico o un procedimiento, es necesario otras herramientas.
Nos enfocamos sobre todo en el manejo del dolor tipo crónico que puede limitar la vida de la persona que lo padece, tanto física, emocional y socialmente.
Nuestro objetivo es mejorar tu calidad de vida, abordando las causas del dolor y reduciendo el sufrimiento físico y psicológico, a través de una evaluación precisa y personalizada.
¿EN QUÉ CONSISTE
EL ABORDAJE
INTEGRATIVO DEL
DOLOR CRÓNICO?
• Terapia Neural: consiste en la aplicación local de dosis muy bajas de un anestésico (Procaína) en forma de pápulas dérmicas en determinadas zonas del cuerpo, indicado en el tratamiento del dolor y otras enfermedades crónicas. Su fundamento radica en la Teoría de los Campos Interferentes, la cual afirma que, la energía en el cuerpo de una persona sana fluye libremente, mientras que la presencia de enfermedades dificulta este paso de energía, generando zonas de bloqueo o zonas interferentes. Así, la función de la terapia neural es restituir este flujo de energía, activando el sistema nervioso vegetativo al restaurar los potenciales eléctricos de las membranas celulares recobrando así las funciones normales.
• Terapia física y rehabilitación: Ejercicios y técnicas de fisioterapia, para mejorar la función y reducir el dolor.
• Medicamentos convencionales si es necesario según el tipo de dolor.
3. SEGUIMIENTO:
El seguimiento médico es fundamental, así podemos evaluar de cerca la evolución del paciente, la efectividad del tratamiento, realizar ajustes si es necesario y brindar un apoyo continuo. No estarás solo en tu proceso de recuperación.
En la medicina del dolor buscamos aliviar el sufrimiento causado por el dolor crónico, mejorando la calidad de vida de los pacientes a través de un enfoque integrativo y personalizado.
1. EVALUACIÓN MÉDICA INICIAL:
Debemos iniciar con una evaluación médica individualizada. Esto permitirá identificar la intensidad, los antecedentes, y a través del historial médico, el examen físico y pruebas adicionales si es necesario, nos permitirá identificar la causa del dolor.
2. PLAN DE TRATAMIENTO PERSONALIZADO:
Basándonos en la evaluación médica, elaboramos un plan de tratamiento integrativo y personalizado que puede incluir:
• Fitoterapia clínica: consiste en el uso terapéutico basado en evidencia de plantas medicinales y sus derivados con la finalidad de prevenir, aliviar o tratar diversos estados patológicos. Su eficacia dependerá de la indicación médica, del uso adecuado de los preparados fitoterápicos, así como de la calidad y seguridad de los productos. Dependiendo el caso se podrán usar analgésicos y antiinflamatorios naturales, como cúrcuma, uña de gato, ácidos grasos omega 3, boswellia y otros, dependiendo cada caso.
• Sueroterapia: es la aplicación vía endovenosa de vitaminas, minerales y otros nutrientes con la finalidad de mejorar el medio interno y estimular el sistema inmunológico. El tipo, la dosis, la frecuencia y duración del tratamiento dependerá de la condición de salud de cada persona.
• Acupuntura y Auriculopuntura: son terapias de la Medicina Tradicional China, muy efectivas en el manejo del dolor, tanto agudo como crónico. Consiste en la inserción de agujas muy finas en puntos específicos del cuerpo para estimular el flujo de energía y activar procesos de reparación. Se realiza a través de sesiones que se determinan en la evaluación médica.
• Terapia de Ventosas: es un tratamiento ancestral de la medicina tradicional china, pero también se utilizó en el antiguo Egipto, Grecia y Asia. Consiste en aplicar ventosas sobre la piel para generar succión y estimular el flujo sanguíneo, con el objetivo de aliviar dolores musculares y otros problemas de salud.