LA MEDICINA INTEGRATIVA
COMIENZA CON UNA BASE SÓLIDA
En medicina integrativa, buscamos acompañar a la persona desde una mirada amplia, pero sin dejar de lado lo esencial: un buen diagnóstico comienza con una historia clínica completa, basada en herramientas de la medicina convencional.
Precisamente, la Medicina integrativa une las herramientas de la medicina convencional con lo mejor de la medicina natural basada en evidencias.
Análisis de laboratorio, estudios de imagen como ecografías, resonancias o radiografías, y una evaluación clínica rigurosa son recursos valiosos que no se excluyen — al contrario, se integran. Nos ayudan a comprender mejor qué está pasando en el cuerpo, detectar causas profundas del malestar y construir un plan de tratamiento más preciso y personalizado.
Por eso, antes de iniciar cualquier tratamiento, dedicamos el tiempo necesario para conocer tu historia en profundidad, cuanto más comprendemos al paciente desde lo clínico y lo emocional, más clara será la ruta hacia su bienestar.